Macarena Gross

Sombras que acotan, de la serie ‘La invención de la naturaleza’

2018

fotografías impresas con tintas pigmentadas en papel algodón sobre bastidor de madera y enmarcadas en caja de metacrilato

Edición 2/5

83.5 x 118 cms c/u (con marco)

“La tranquilidad habitual del campo parece trasladada a la ciudad. El silencio es ahora común en ambos lugares. Un silencio que resuena incómodo, a veces ajeno, pero necesario. Ya lo decía San Ignacio de Loyola, ‘en momentos de crisis, quietud’.

La quietud, es el silencio del cuerpo. Mientras, la naturaleza se apropia del paisaje urbano, creciendo sin límites, reclamando atención, un lugar, cuidados. Acotada o libre, finalmente asoma con la fuerza desafiante de sus finos tallos. Refugios de diversidad, como diría Clement en el ‘Tercer Paisaje’. Los valores intangibles de este nuevo paisaje son infinitos y en ocasiones suponen un viaje a lo más íntimo el ser humano, su memoria, sus deseos, sus emociones, su identidad.

‘Todo era un clamor de corazones y miradas. Y el aire estaba lleno de lejanías, distancias, barrios, pueblos, riberas y llanuras de espigas y amapolas (Romero Murube, ‘Silencios de Andalusia, p.241).’

Quisiera imaginar un futuro rico en tiempo. He saboreado el lujo que significa poder disponerlo. ¿Qué prisa hay? Es el momento de detenerse y hacer inventario. A cada tiempo, un paisaje. Construido, deconstruido, reconstruido. Un paisaje silencioso, simplicidad elegante, como sabiduría perenne, donde la naturaleza es protagonista, la presencia humana relegada al corazón y la tecnología al servicio de la Tierra y de la humanidad.

Comencemos por los alimentos para combatir el cambio, diría Satish Kumar en su libro ¿Turistas o peregrinos? ‘Un peregrino es alguien que percibe la vida como un viaje sagrado, que ve la Tierra como un hogar sagrado, que interpreta el universo como un proceso’.

Cada día, trabajar con las manos y decir la verdad.”

Macarena Gross

Sobre la serie

“Frente a mi casa había unas zelkovas, todavía jóvenes. Sus hojas resplandecían bajo la lluvia. Un martes, Takashi Kojima me llamó."

Tan solo una de las constantes referencias a la naturaleza en la novela urbana. En palabras de Reyes Abad, la descripción de una ciudad a través de su paisaje natural es un ejercicio de salud estética y medioambiental, de oxigenación de esa conciencia que a veces, solo precisa de un impulso para rodar, para brotar de entre los edificios y agrietar el asfalto bajo nuestros pies. La naturaleza sigue cohabitando esos territorios, no desaparece aunque la neguemos porque la ciudad es una milhoja de capas con múltiples significados, con espacios, huecos, fracturas, grandes superficies, ... y ahí esa materia esencial se exhibe en forma de espina, de trino, de intensidad cromática, de brizna, de huella, de barro, de aroma, de sombra.

Acotada o libre, finalmente la naturaleza asoma con la fuerza desafiante de sus finos tallos, reclamando simplemente un poco de espacio, de agua, de aire y de luz.

PROGRAMA TAIDE presenta "Relatos de artistas, Macarena Gross"

Macarena Gross (Madrid,1982)

Macarena Gross Ariza es fotógrafa e investigadora. Máster en “Ciudad y Arquitectura Sostenible” (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla), Máster en Fotografía Profesional (EFTI, Madrid). Su trabajo artístico se centra en investigar la relación entre la fotografía y otros medios artísticos como una herramienta urbana y de sensibilización. La relación entre naturaleza, arquitectura, paisaje, medio ambiente y mística son temas en los que está interesada. Siempre en busca del nuevo papel de la fotografía en el arte contemporáneo, sus imágenes surgen de la intersección de los diferentes medios.