Paul Antón

"Puedes esperar todo menos lo inesperado. Yo creo que la incertidumbre ha sido nuestro mayor enemigo en estos tiempos. La mayoría de personas en el primer mundo sabe a qué atenerse en el día a día y qué esperar de la vida. Los hay más ambiciosos y los hay más conformistas, pero cada uno tendemos a tener un esquema de esperanza y un plan. Este impacto llamado COVID19 nos ha dejado a muchos desnudos mentalmente, sin plan y aparentemente sin libertad.

Sin embargo, yo creo, que solo ahora, muchos hemos entendido lo que es realmente la libertad o la libertad interior. “…Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias…” decía el neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco Victor Frankl después de haber pasado por varios campos de concentración nazis donde en uno de ellos se las ingenió para escribir, como pudo, sobre lo que luego fue el inicio de la logoterapia.

Hace tiempo que vengo practicando técnicas de meditación y es curioso como mi profesor el autor y orador público ex monje budista Andy Puddicombe siempre habla de no intentar cambiar las emociones y pensamientos que afloran en nuestro interior sino de ejercitarse en cómo es nuestra relación con ellos. No rehuirlos sino acogerlos, relacionarte y responder de una manera sana con atención plena.

Hace un año justo termine de leer el libro de escritos recientemente editado de Eduardo Chillida. Se me clavó en la mente una frase suya que me sigue acompañando: “Planificadores, cegadores del porvenir”. Yo no creo en el destino, soy un fiel defensor de la libertad, pero creo en las circunstancias y en cómo podemos reaccionar libremente. Cada día, cuando me levanto, hago un ejercicio de abrir los ojos y el corazón unos segundos mientras repito la frase de Eduardo: “Planificadores, cegadores del porvenir”.

Paul Antón, ‘Planificadores: cegadores del futuro’

2019

poliespán, metacrilato, vinilos y acero lacado en blanco

150 x 20 x 20 cms (caja 20 x 20 x 20 cm)

Sobre la obra

Como fan de la cultura japonesa creé esta obra para invitar a mirar dentro de uno mismo, para sacar esa realidad y libertad interior que todos tenemos. En Occidente, el aliado de la belleza ha sido siempre el derroche de luz; en la estética japonesa, sin embargo, lo esencial está en captar el valor y la sutileza de la sombra. En el ensayo clásico de Junichirò Tanizaki ‘El elogio de la sombra’ lo bello no es una sustancia en sí misma sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. La belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra. El nombre está puesto por los trajes del teatro japonés ‘NŌ’; Los japoneses en este teatro tienen la piel pintada de blanco y llevan unos trajes llenos de detalle y colores con distintos grados de opacidad. Para mi esta obra pretende ser un teatro de mundo interior donde ocurren cosas en los reflejos velados dependiendo de la luz que incide.

PROGRAMA TAIDE presenta "Relatos de artistas, Paul Antón"

Paul Antón (Pamplona, 1987)

Paul Antón finaliza sus estudios de grado y máster en Arquitectura en la Universidad de Navarra en 2013. Al acabar el máster de Arquitectura se traslada a Londres donde trabaja varios años en el estudio de Norman Foster. En octubre de 2016 inicia sus estudios de máster en Fine Arts en la University of the Arts London en el Wimbledon College of Arts. Ahí desarrolla su práctica artística alrededor del concepto de la Espaciografía. Ha sido nominado por el Clifford Chance Sculpture Award en Londres. En 2018 y 2019 ha expuesto en Valencia en Galería Vangar y en 2019 también en 1d3 by Nomos en Palm Desert, California.

La práctica de Paul Antón trata las relaciones que se producen entre forma y materia en el espacio. La generación de la forma se materializa y se dispone en el espacio hasta encontrar una relación de activación entre las formas y el espacio que las contiene. Establece un sistema de ida y vuelta donde todo está abordado espacialmente y engranado. A través de pinturas, dibujos y maquetas que el artista va ensamblando en estructuras hasta que encuentran una condición de diálogo entre ellas y el espacio contenedor.

Estos ensamblajes poéticos intentan generar un sentimiento de percepción del espacio: una experiencia a la que llegamos a través de la composición de los elementos y su materialidad, el manejo de las proporciones y el efecto de la luz. Un silencioso juego de atmósfera y potencialidad. Quiere provocar un viaje a través del conjunto de los elementos que conviven en ese espacio con una intencionalidad para llegar a una experiencia sensorial. Sistemas que evocan lo cotidiano y que invitan a ser profundamente consciente del acto de observación.